Wael Sawan, el recorrido del ingeniero que terminó dirigiendo Shell

Wael Sawan ingresó a Shell en 1997 y llegó a la conducción en 2023.

Entró a la compañía en 1997 y trabajó en cuatro continentes antes de quedar al mando. Las etapas de un recorrido íntegramente interno.

Cuando Wael Sawan asumió como CEO de Shell el 1 de enero de 2023, llevaba 25 años dentro de la misma empresa. No fue un fichaje externo ni un nombre traído del mundo financiero: el ejecutivo construyó su llegada a la conducción peldaño a peldaño, desde un puesto inicial de ingeniería hasta el máximo cargo de una de las energéticas más grandes del planeta.

Los primeros pasos en Omán

Sawan nació en Beirut en 1974 y se crió en Dubái. Estudió ingeniería química en la Universidad McGill de Canadá y, más adelante, se tomó una pausa profesional para obtener un MBA en Harvard. Con esa base se incorporó a Shell en 1997, como ingeniero en Petroleum Development Oman. Aquel primer destino en Medio Oriente fue el punto de partida de un itinerario que terminaría abarcando Europa, África, Asia y América.

La elección de la ingeniería como puerta de entrada no fue un detalle menor. A diferencia de otros directivos que llegan a la cúpula desde áreas financieras o comerciales, Sawan se formó en el terreno técnico de la producción, una marca que lo acompañaría a lo largo de toda su carrera.

Qatar y el salto a los grandes proyectos

A mediados de la década del 2000, el ejecutivo ocupó la responsabilidad de country chair en Qatar. Allí participó en la planificación y en las primeras etapas del proyecto Pearl Gas-to-Liquids, una de las apuestas industriales de mayor escala de la compañía en la región. Ese tramo lo acercó al negocio del gas, que con el tiempo se convertiría en el corazón de su perfil ejecutivo. También sumó experiencia en las operaciones de aguas profundas, otro de los segmentos técnicamente más exigentes de la industria.

La etapa de las decisiones difíciles

El recorrido de Sawan incluyó tramos en los que tuvo que tomar definiciones sobre el portfolio del grupo. Como director del negocio upstream, condujo la venta de los activos de Shell en la cuenca Permian, en Estados Unidos, y la decisión de abandonar las operaciones terrestres en Nigeria. Fueron movimientos de reordenamiento de la cartera que pusieron a prueba su capacidad para gestionar reestructuraciones de envergadura.

En noviembre de 2021 alcanzó la dirección de la división de gas integrado, renovables y soluciones energéticas, un área que reunía los negocios de GNL y de energías de baja emisión. Para ese momento ya integraba el comité ejecutivo desde hacía tres años, y dentro de la empresa se lo veía como el principal candidato a suceder a Ben van Beurden.

La llegada a la conducción de Shell

La designación se confirmó en septiembre de 2022 y se hizo efectiva con el cambio de año. El presidente del directorio, Andrew Mackenzie, valoró su designación al destacar las cualidades del ejecutivo para conducir al grupo a través de su próxima fase de transición y crecimiento.

La carrera de Wael Sawan dentro de Shell explica buena parte de su impronta. Apenas asumió, impulsó una reorganización que combinó las divisiones de producción de petróleo, gas y GNL —con Zöe Yujnovich al frente— y unificó renovables con refinación y comercialización bajo la conducción de Huibert Vigeveno, en una reforma que achicó el comité ejecutivo de nueve a siete miembros. Su primer ejercicio completo al mando le significó una remuneración total de 7,9 millones de libras.

El ingeniero que empezó revisando procesos en Omán terminó decidiendo el rumbo de la compañía a escala global. Su próxima evaluación llegará con cada balance trimestral, el examen al que se somete la estrategia que viene sosteniendo desde su primer día en el cargo.