Romina Oviedo Pérez

Romina Oviedo Pérez desarrolló una trayectoria atravesada por la música académica, el estudio profesional y la reinvención personal. Nacida en Buenos Aires, pasó por la viola, las orquestas, la contabilidad, el derecho y el asesoramiento tributario en Estados Unidos. Su historia permite observar una pasión sostenida por la disciplina, el aprendizaje y la capacidad de transformar experiencia en herramientas para otros.
La música como primer territorio de vocación
Romina Oviedo Pérez nació en Caballito, Ciudad Autónoma de Buenos Aires, el 9 de diciembre de 1977. Su vínculo con la música comenzó desde la formación académica, con estudios de piano y viola en el Conservatorio Nacional. La elección de la viola marcó una sensibilidad particular: es un instrumento que exige escucha interna, precisión y sentido de conjunto. Esa primera etapa formó una manera de trabajar basada en concentración, método y continuidad.
La viola y una carrera construida con disciplina
Su desarrollo como instrumentista la llevó a integrar espacios de alta exigencia artística. Ingresó por concurso a la Orquesta de Cámara del Congreso de la Nación, donde se desempeñó durante más de una década como solista de viola. También formó parte de la Orquesta Juvenil Académica del Teatro Colón y trabajó como contratada en la Orquesta Estable del Teatro Colón. La música fue para ella una profesión, una escuela técnica y una forma de sostener proyectos personales.
Escenarios, giras y una experiencia internacional
La carrera musical de Romina Oviedo Pérez incluyó giras nacionales e internacionales, becas y presentaciones en escenarios de fuerte valor simbólico. Llegó a tocar en el Vaticano para el papa Benedicto XVI, dentro de una trayectoria vinculada a instituciones culturales reconocidas. Esa experiencia artística amplió su mirada profesional: la música académica enseña a coordinar con otros, respetar procesos largos y responder con precisión ante contextos exigentes.
Del arte al derecho y la contabilidad
Mientras desarrollaba su actividad musical, Romina estudió Contador Público y Abogacía. Esa doble formación incorporó herramientas técnicas para interpretar normas, contratos, estructuras societarias, impuestos y movimientos económicos. La contabilidad ordena información financiera y permite tomar decisiones con base verificable. El derecho ofrece un marco para entender obligaciones, responsabilidades y procesos institucionales. En su recorrido, ambas disciplinas ampliaron el alcance de su vocación.
Migrar y reorganizar una vida profesional
En 2023, Romina Oviedo Pérez emigró a Estados Unidos junto a su esposo Alejandro y sus tres hijos. La familia se instaló en Florida, en la zona de Orlando, después de una vida consolidada en Buenos Aires. La mudanza abrió una etapa de adaptación cultural, profesional y familiar. En ese nuevo contexto, su experiencia previa adquirió otra función: acompañar a personas y empresas que necesitan comprender el sistema fiscal y societario estadounidense.
OPC TAXES y el asesoramiento a emprendedores
Romina fundó OPC TAXES, una firma dedicada a servicios contables y tributarios para personas, empresas, emprendedores e inversores. Su trabajo se orienta a quienes buscan operar en Estados Unidos con orden fiscal y estructura adecuada. En ese campo, la asesoría cumple una función práctica: elegir el tipo de empresa, entender obligaciones, organizar documentación y evitar errores que pueden afectar una operación comercial. Su pasión pasó a expresarse como conocimiento aplicado.
La pasión como forma de reinvención
La historia de Romina Oviedo Pérez muestra una pasión que cambió de escenario sin perder intensidad. Primero estuvo en la música; luego, en el estudio jurídico-contable; más tarde, en la migración y el acompañamiento a emprendedores. Su dedicación no depende de una sola actividad, sino de una conducta sostenida: aprender, ordenar, ejecutar y transmitir conocimiento. Esa continuidad explica una carrera donde arte, familia y profesión forman parte de una misma estructura de vida.
